viernes, 13 de marzo de 2009

Paseando por La Umbría


Umbría, limite con el Lazio la región donde se asienta Roma, tiene, como casi toda Italia, paisajes y lugares dignos de de visitar. Hoy, aprovecho un domingo sin actividad en Roma, para invitarles a visitar Orvieto, un pueblito a apena s una hora de la Cittá y tan lleno de encantos como cercano.

Si les apetece coche, está a poco mas de 100 kms y una hora de Roma por la A1 o autostrada del sole, en dirección Firenze. Aunque en este caso, personalmente prefiero el tren que tarda más o menos los mismo y hay varios trayectos que lo cubren, desde los cercanías hasta los que van a Florencia. Mención aparte merece Trenitalia, que es como la Renfe, pero en versión mala y sucia, eso si, considerablemente más barata.

Desde la estación de tren, que está en el llano, debemos subir en un pequeño teleférico panorámico que cubre en apenas cinco minutos los casi 300 metros que el pueblo, fortaleza medieval, está elevado sobre la llanura umbra.

Para los de cultura latina, Orvieto, ciudad vieja, y participe en todas las guerras desde los etruscos que la fundaron, surge sobre una base de piedra que la aísla del territorio circunstante poniendo en evidencia su posición estratégica en su pasado y que hoy singulariza todo su particular encanto.

Terminada la subida, que los escaladores y deportista pueden hacer si quieren a pie o en coche, llegamos a un parque mirador desde el que se columbra una campiña plana y verde en todo su esplendor, con unos atardeceres espectacularmente hermosos.


Echamos a andar hacia el centro del pueblo, admirando unos callejones porticados que nos parece que en cualquier momento va a saltar desde un balcón un caballero armado o damisela en apuros, y vamos disfrutando de a poco, de toda la belleza de sus piedras y sus fachadas.


Poco a poco, piano piano que se va lontano,vamos llegando hasta la joya de la corona, su Duomo, que los naturales dicen si recato, que no solo es el más antiguo de Italia sino el más hermoso. Y la verdad, que todos los duomos que he visto son magníficos y no valen las comparaciones, pero el de Orvieto, por si y por su entorno es único, tanto su fachada como su interior.


Es una catedral del siglo XIV construida por orden del Papa Urbano IV para conmemorar y ofrecer un lugar de culto adecuado al milagro eucarístico de Bolsena. Aunque el pueblo nunca estuvo entre los territorios papales, por razones estratégicas los pontífices siempre la “mimaban”, y esta catedral es considerada como una obra maestra de la arquitectura gótica italiana y es una razón añadida para su visita, y si se es amante del gótico pues……


Otro lugar recomendable para una visita es la iglesia de Santo Domingo, Chiesa di San Doménico, que aparte de su belleza y entorno, tiene la particularidad de haber sido construida sobre un templo pagano, que a los católicos de la época parece que les ponía mas.


En fin, sitio para perderse por sus estrechas calles y callejones,donde se puede ver que la tradición en el cuidado del entorno no está reñida ni con el turismo ni mucho menos con el comercio. En todas las calles, en zaguanes y edificaciones espectaculares, podemos encontrar desde un pequeño comercio de cosas típicas, dulces, vinos, hasta una estupenda trattoria donde degustar una pasta al olio o una carpa a la parrilla típica y terminar con un digestivo fuertecito de la zona. Si se atreven, les recomiendo que prueben unas de las “delicatesen” de la zona, tortilla de trufa negra, o frittata di tartufi neri.


Disfruten del día y vuelvan a Roma al atardecer para constatar que si San Pedro la eligió, fue por algo.

jueves, 12 de marzo de 2009

Un paseo hasta Avignon



























Hoy voy a invitarles a un paseo por Aviñón, o Avignon. Si buceamos un poco en la historia de esta ciudad, nunca se sabe por qué recordarla. Es de lo más completita. Están desde los famosos Papas, siete de orden y dos antipapas que residieron en esta ciudad en el siglo XIV; el soberbio puente también conocido como el Pont St-Bénézet, puente medieval sobre el emblemático Ródano, que cruzaba desde la ciudad de Aviñón hasta Villeneuve-lès-Avignon. La leyenda atribuye su construcción a la inspiración del niño San Benezet, y en la actualidad, el tiempo pasa para todos, solo le quedan cuatro de los ventidós arcos originales; el festival de teatro, las señoritas que inmortalizó el insigne Picasso y por tener, tiene hasta su ruiseñor, el más famoso del mundo. Mirelle Mathieu la genial cantante conocida como el ruiseñor de Aviñón.


Está situada en el corazón de la Provenza, dentro del ámbito de la cultura occitana que ha producido últimamente tanta pseudo novela; es una ciudad, con categoría de villa, de rico patrimonio protegido, como lo demuestra la declaración, en
1995, del centro de Aviñón como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


Dentro de la arquitectura civil destaca el Ayuntamiento (Hôtel de Ville), un edificio moderno con un campanario del siglo XIV, y el antiguo Hôtel des Monnaies, situado frente a la entrada principal del palacio. Fue edificado en el siglo XVII y fue utilizado como conservatorio nacional de música hasta hace un par de años.


Pero si no olvidamos in poco de la historia y nos dejamos caer por la ville durante el mes de julio, podremos disfrutar del ambiente de su festival de teatro. Veremos como todos o casi todos los comercios se involucran y cuelgan en sus frontales, escaparates y calles los carteles artesanos de las múltiples compañías que desde los lugares más variopintos del planeta, se dejan caer por su festival. En su zona peatonal, las calles Joseph Vernet y St-Agricol, el barrio de la Balance y la gran calle de la République eje de la ciudad vieja, que muestran una vasta oferta de los productos típicos de la Provenza, telas, manteles, cerámica variada, lavanda, jabones, etc., hasta la más modesta boulangerie encontraremos la misma y variopinta cartelería de esas pequeñas compañías teatrales que buscando su lugar al sol, quizá encuentren sus cinco minutos de gloria en la ciudad de los papas y de la pequeña –gran- Mireille Mathieu.


Aunque personalmente prefiero hacer este tipo de viajes en coche, como parte de un conjunto, Aviñón esta a menos de 500 kms de Barcelona, por la importancia estratégica que tuvo en el pasado, está muy bien comunicada. Tiene aeropuerto aunque no vuelos directos con España, pero se sitúa a media hora de tren de Marsella, donde hay vuelos baratos desde varias ciudades españolas, hora y media en coche, muy cerca también de Nimes, Orange y Montpellier. A la altura de Aviñón la línea de alta velocidad que viene Paris y Lyón se parte en dos, un ramal va hacia Nimes, Montpellier y España, el otro hacia Marsella, Niza e Italia. Eso permite que la ciudad se una en apenas dos horas y media con Paris situado a casi 800 km. Increíble si tenemos en cuenta que es el mismo tiempo de un ave Madrid - Sevilla que están separadas por 300 kms menos. ¿Chauvinistas? A veces con razón.
Y después de un duro día de pateos y visitas, nada mejor que terminar con una cena en cualquiera de los establecimientos populares de la zona peatonal o cerca de la catedral, donde podremos saborear una cassuolet, que es una especie de fabada franchute fuertecita, bien regada de algún vino con denominación Cotes du Rhone Avignon, no son baratos, y terminar con unos Calissons unos bombones característicos de la zona.

Ah, para los amantes del tinto les recomiendo visitar las bodegas legendarias que rodean la ville, donde se pueden hacer degustaciones y adquirir vino. Las más famosas son las enclavadas en las tierras de Chateauneuf du Pape.Y a partir de aquí, que cada uno se fabrique su viaje, que como las identificaciones, deberá ser personal e intransferible.


miércoles, 11 de marzo de 2009

ASESORES

Desde hace muchos años, algunas personas utilizan asesores especialistas para sus viajes. No se trata de las genéricas agencias de viajes, donde la mayoría ofrece un excelente servicio, pero es más difícil la personalización y sobre todo el asesoramiento individualizado. Porque no se trata de “vender”. De hecho, este tipo de asesores no vende nada, simplemente se limitan a cumplir un encargo de sugerir y recomendar unos trayectos y el diseño de un viaje único. Esta es la diferencia con una agencia tradicional. Normalmente es gente que tiene experiencia en viajes, y solo suelen recomendar hoteles, rutas, restaurantes e itinerarios que previamente conocen. Cuando personalizan unas vacaciones, suelen recomendar alquileres de coches, aerolíneas, hoteles o restaurantes de diverso pelaje, pero no tienen nada que ver con los aspectos mercantiles de los mismos.
Este tipo de asesores, hasta hace algún tiempo solo eran utilizados por gente “pudiente”, actores, magnates y gente en suma, rica. Ahora, con la democratización de los viajes por un lado y la crisis por otra, se está generalizando para la gente del común. No suele ser caro, las tarifas van en función de la complejidad y costo total del viaje, pero la experiencia que conocemos de la gente económicamente “normal” que los han utilizado es bastante satisfactoria en líneas generales. Vale la pena pagar unos pocos euros para que alguien que sabe, te oriente y ponga su experiencia a tu disposición. La satisfacción no está solo en la forma de viajar sino que económicamente es bastante rentable y compensa lo ahorrado con lo pagado.

martes, 10 de marzo de 2009

La Cóte....siempre sera La Cóte...






Que los franceses son bastante pretenciosos, chauvinistas que dirían ellos, es algo con lo que llevan viviendo toda su existencia, y lo que les queda. Pero hoy me gustaría proponer a quien le apetezca un paseo hacia una localidad, pequeña, costera, cercana a Italia llamada Menton.

Como botón de muestra del chauvinismo, los mentoneses están orgullosos y lo largan a poco que pueden, lo que el genial músico Franz Liszt dijo de esta pequeña población antes de morir en 1.866 “Nunca en ningún país del mundo, yo había sentido esta sensación total de la felicidad”.

Pero bueno, no es precisamente un homenaje al genial pianista autor de la sinfonía Dante y vocacional seguidor de “Il poverello de Asisi” lo que me lleva hoy a recomendar un paseo por Menton sino su ya clásica “ fête du citrón”, o lo que es lo mismo, su “Festival del Limón” que cada año se celebra entre la última quincena de febrero y la primera de marzo.


Se trata en esencia de hacer expresiones y composiciones artísticas usando como material los limones. Desde figuras ultra curiosas hasta dedicarlo a temas concretos, lo que sale de las manos de los mentoneses es maravilla pura. En las imágenes que siguen se ven dos cuadros del año 2001 que se dedicó a los personajes y cuentos del genial Perrault.

Menton lo tenemos a 700 kms de Barcelona en coche y a 10 de Ventimiglia si venimos de Italia. Como aliciente tenemos cerca la démodé San Remo o Montecarlo y toda la belleza de la Costa Azul. La Cóte, que siempre será La Cóte. Feliz viaje si algún@ se anima , ya contareis, y si es aquí en este espacio, mejorrr ¡!!!!